Kumartuli

El barrio donde los dioses cobran vida

Escondido entre las calles más antiguas de Calcuta, Kumartuli es uno de los lugares más fascinantes y auténticos de India. Este pequeño laberinto de talleres artesanales lleva más de 300 años dando vida a las enormes figuras de dioses hindúes que se utilizan en algunos de los festivales religiosos más importantes del país.

Mientras caminas por sus estrechas calles, aparecen esculturas gigantes de Durga, Shiva, Kali o Ganesha rodeadas de barro, pintura y paja. Los artesanos trabajan completamente a mano, moldeando cada detalle con técnicas transmitidas de generación en generación. Muchas de las figuras comienzan con esqueletos de bambú atados con cuerda, que después se cubren cuidadosamente con capas de barro del río Ganges mezclado con paja seca para darles forma.

Una de las tradiciones más curiosas de Kumartuli es que la primera arcilla utilizada para crear los rostros de algunas de las diosas debe contener simbólicamente tierra recogida frente a la puerta de una trabajadora sexual. Según la tradición hindú, esto representa que todas las personas, independientemente de su origen o condición, forman parte de la creación divina.

El barrio alcanza su momento más especial antes del festival Durga Puja, cuando cientos de esculturas terminadas llenan los talleres y las calles parecen un museo improvisado al aire libre. Tras las celebraciones, muchas de estas enormes figuras son llevadas en procesión y sumergidas en el río Hooghly como símbolo del ciclo de la vida, la destrucción y el renacimiento.

Entre olor a pintura, música tradicional y pequeños talleres abiertos al público, Kumartuli muestra una cara mucho más artística, espiritual y humana de India.para India