Laperal White House

La mansión abandonada donde Filipinas guarda sus leyendas más oscuras

En las montañas de Baguio, rodeada de niebla y enormes pinos, se encuentra la Laperal White House, una antigua mansión colonial convertida en uno de los lugares más misteriosos y famosos de Filipinas. Construida en los años 20 por la influyente familia Laperal, la casa destaca por su arquitectura de madera blanca y por la inquietante atmósfera que la rodea desde hace décadas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la mansión fue ocupada por tropas japonesas y utilizada como centro militar durante la ocupación de Filipinas. Muchas de las historias oscuras que rodean la casa nacieron precisamente en aquella época, cuando comenzaron a circular relatos sobre desapariciones, sufrimiento y sucesos extraños ocurridos entre sus habitaciones.

Tras la guerra, la casa permaneció prácticamente abandonada durante décadas. El clima húmedo de las montañas, la niebla constante y el paso del tiempo fueron deteriorando lentamente la estructura, dándole ese aspecto envejecido y fantasmal que terminó alimentando todavía más las leyendas locales.

Años más tarde, parte de la mansión fue restaurada cuidadosamente para evitar que desapareciera por completo. Se reforzó la estructura original de madera, se recuperaron varias zonas interiores y el exterior volvió a pintarse de blanco respetando la arquitectura colonial clásica de Baguio. Sin embargo, todavía conserva gran parte de su atmósfera silenciosa y misteriosa, especialmente cuando la niebla cubre las montañas al caer la tarde.

Actualmente algunas zonas pueden visitarse dependiendo de exposiciones y aperturas temporales, aunque gran parte de la experiencia sigue siendo contemplar la casa desde el exterior mientras las historias sobre apariciones y sombras continúan formando parte de la cultura popular filipina.

Las leyendas hablan especialmente de una mujer vestida de blanco que supuestamente aparece caminando por los pasillos durante la noche, además de figuras observadas desde las ventanas vacías de la mansión.

Un rincón completamente distinto al paraíso tropical que normalmente se asocia con Filipinas, donde historia, misterio y superstición siguen mezclándose entre las montañas.